Ha sido largo para el animal, pero ya ha llegado: Hércules ya está libre de la mazmorra de cemento y hierro en la que vivía.
Ahora, se le puede visitar en su nuevo hábitat, mucho más amplio, con árboles una osera mayor e incluso una bañera, de la cual seguro hará buen uso en verano.
En su anterior recinto, ha quedado sólo su juguete, que no fue otro que un tronco con forma cilíndrica, cuya forma tomó de tantos años de juego.
Hércules fué trasladado el sábado 26, bajo la atenta mirada de las autoridades (ayuntamiento, policía, guardia civil), veterinarios, una protectora de animales de Plasencia, un biólogo e incluso su dueña, quien lo rescató de su trágico destino en un vagón del viejo circo y más tarde, cedió al Ayuntamiento.
El viejo oso, comenzará el año estrenando casa y ojalá que pronto tenga compañía.
Enhorabuena Hércules y gracias a todos los que habéis contribuido con vuestro apoyo y firmas. Aunque la decisión final ha sido del Ayuntamiento, no ha sido en vano procurar un poco de presión mediática.
Feliz estancia. Feliz hibernación.
¡¡¡Felicidades grandullón!!!